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martes, 22 de diciembre de 2015

El día después.

Qué malas son las hemerotecas y cuánto daño han causado.
 
El IBEX 35 se derrumba ante una España ingobernable. “La incertidumbre política pasó factura al Ibex…”; “… por el escenario de fragmentación política”; “las dudas por la ingobernabilidad…”, etcétera, etcétera.
No vamos a discutir el hecho de que el IBEX 35 ha caído con fuerza en el día de ayer, un 3,62%. Tampoco que los resultados de las elecciones del domingo dejan un parlamento muy cromático y con muchas dudas acerca de quién será el próximo Presidente del gobierno. ¿Pero es ésta la causa principal de la caída de nuestra principal bolsa? “Algunos expertos aseguran que…” ¿Qué expertos? En estas situaciones nunca aparecen identificados, y cuando aparecen, los medios se encargar de “seleccionar” la frase que interesa para hacerla llegar a su audiencia. Poco o nada se dice sobre la caída del resto de bolsas europeas, aunque en menor medida (entre el 1 y el 1,5%). Ya lo decía N.N. Taleb: “los periodistas son productores industriales de distorsión”.
 
Volvamos la vista atrás.
 
18 de noviembre de 2011, viernes. El Ibex35 cierra en 8.310,10 puntos. Día 20 de noviembre de 2011. Elecciones generales. El Partido Popular gana los comicios con mayoría absoluta. Lunes 21 de noviembre de 2011, el Ibex35 cae un 1,31% ¿incertidumbre? Jueves 24 de noviembre de 2011. El Ibex 35 pierde en lo que llevamos de semana un 6,20%, y desde el viernes 18, un 7,07%. ¿Incertidumbre? En este caso no existe fragmentación, ni dudas sobre la ingobernabilidad, ni incertidumbre política.
 
Los mercados son sabios, y algunos lo aprovechan. Por cierto, hoy amanecen en positivo.
 
Para finalizar una curiosidad sobre la actualidad política. En 2011 el PSOE perdió las elecciones con un 28,76% de los votos, prácticamente los mismos con los que el Partido Popular acaba de ganar en 2015 (28,72%). ¡Qué fríos son los números! Lo que ayer era causa de decepción para unos hoy es motivo de alegría (contenida) para otros. El mismo porcentaje de votos que llevó a la decepción al PSOE en 2011 hoy es motivo de complacencia para las huestes del PP. Es más, un 22% de votos (PSOE) en 2015 es suficiente para sentir cierto alivio. Realizar un anclaje en una cifra te ayuda a crear tu propia historia, ya sea de euforia, satisfacción o decepción. Supongo que el partido socialista tendría unas expectativas muy bajas cuando respira aliviado con un 22% de votos.
 
Pero si hablamos de números absolutos la situación es preocupante para ambos. El Partido Popular ha perdido 3.650.000 votos y el PSOE 1.472.000 votos respecto al año 2011. Estos últimos desde el 2008 han perdido 5.758.000 votos. La tendencia no es muy positiva.

miércoles, 8 de enero de 2014

Actualizando.


Este blog nació con la pretensión de intentar dar una visión diferente de los hechos, principalmente económicos, de la que se obtenía de los diferentes medios de comunicación oficiales y de algunos “agentes” interesados en arrimar el ascua a su sardina. De ahí el título que lo acompaña, “Desmontando tópicos”.

Ayer, el Ibex 35, nuestro índice bursátil de referencia, alcanzaba al cierre el nivel de los 10.178 puntos y los medios de comunicación se lanzaban en sus ediciones de tarde a realizar sus rápidos análisis. Unos, necesitados de justificaciones, efectuaban relaciones espurias entre las reformas llevadas a cabo y los resultados que se estaban obteniendo. La mejoría empezaba a notarse en la evolución de la bolsa. Otros, con menos argumentos para explicar la subida, hacían hincapié en los graves problemas que acucian a la sociedad, paro, desigualdad, recortes de servicios,…

Yo voy a ser más pragmático. Durante los primeros días del año los grandes inversores institucionales (Fondos de Pensiones, Fondos de Inversión, Aseguradoras, Bancos de Inversión,…) reorganizan sus carteras posicionándose en aquellos valores que en el conjunto del año pueden proporcionarles mayores rentabilidades. Otra característica que históricamente suele producirse en el primer mes del año es el hecho de que las revalorizaciones, las ganancias anuales, se producen en este mes. Salvo que nos encontremos con algún “cisne negro” que altere el plácido discurrir de los acontecimientos, véase una burbuja o mismamente una crisis de deuda en algún país de la periferia, por poner sólo dos ejemplos. De momento el tema no da más de si.

Por lo demás ya conocen que no existen, o mejor dicho, no se encuentran indicios de manipulación en la subasta eléctrica, a pesar de las declaraciones del ministro de turno. Todo se queda en nada. El ministro seguirá siendo ministro y la subasta anulada. Marca España.

Desde la distancia, desde la aldea de Asterix, quizás podríamos afirmar que el sistema actual es pernicioso para los ciudadanos, un sistema que retribuye por igual a toda la producción de kilowatios independientemente del coste de generación de cada uno, acompañado de una subasta en la que los participantes son en gran medida grandes inversores (bancos, …). Creo recordar que las eléctricas representan apenas un 10% en el proceso de subasta. Con estos cimientos no deberíamos extrañarnos de los resultados. Insisto, desde la distancia.

Y el otro tema de actualidad es el Canal de Panamá. Un consorcio liderado por una empresa española gana un concurso para la ampliación del canal con una oferta muy por debajo de la de sus competidores. Después sucede lo acostumbrado (al menos en estas tierras), aparecen los sobrecostes. Las otras ofertas superaban ampliamente el precio de referencia. Según he podido escuchar, han aparecido problemas con el terreno que en un primer momento se desconocían. ¿El resto de participantes también los desconocía? Alguna fuente ha llegado a declarar que con lo ofertado apenas llegaba para echar el hormigón. Por último, aparece en escena la ministra. Una mediación entre un consorcio de empresas privadas y la autoridad del canal. ¿Y los contratos? ¡Viva la legalidad! Después nos enteramos de que existe un aval público por 160 millones. Así se explica mejor el interés nacional.

 

En fin, un nuevo año en el que se darán respuestas a muchos temas pendientes de resolución. De momento ya tenemos imputada.

sábado, 30 de abril de 2011

Una tertulia.

Vuelvo a estar desconcertado. Encuentro en el teatro a muchos actores que no conozco, ocultos tras sus máscaras y representando papeles que no les corresponden. Lo sé, porque aunque no los veo, han sido presentados previamente.

La situación es confusa y sin visos de que se aclare a corto plazo. Me refiero a la situación que se vive en la calle, a la economía productiva, de a pié, no a la economía financiera, especulativa y de las altas finanzas. Altas sobre todo porque vuelven a volar tras las medidas adoptadas.

A primera hora de la mañana escucho una tertulia radiofónica en la que los papeles están cambiados. Si no fuese porque los han presentado al inicio, uno no sería capaz de colocarles una etiqueta ideológica. Teníamos representantes de la izquierda, de la derecha, nacionalistas más de derechas que de izquierdas, y nacionalistas más de izquierdas que de derechas. La izquierda defendiendo las obligadas medidas que han sido necesarias adoptar para que los mercados financieros no nos devoraran cual sándwich a la salida del colegio. La derecha proponiendo medidas ¡keynesianas!, la participación pública para incentivar la economía. Ahí es nada. Claro que eso se dice de cara al espectador, porque estoy convencido de que ni unos están contentos, ni de acuerdo, con las medidas puestas en marcha, ni los otros serían capaces de aplicar sus propuestas.

Mientras, las bolsas, directas hacia el cielo. La especulación, los altos beneficios, vuelven a copar protagonismo. La española, el IBEX35, lleva un 10% de subida en el año. El resto de las europeas y americanas también siguen su estela.

Los desempleados en España próximos a los 5 millones (estadísticamente) ¿Se sorprenden? Yo no. Pero que fácil es señalar ahora culpables.

viernes, 14 de enero de 2011

Una anomalía.

Tras un comienzo de año titubeante, quien sabe si por el efecto de las vacaciones de Navidad o por la desconfianza reinante, las bolsas parecen haber despertado de su letargo; nuestro IBEX 35 se apunta una revalorización en lo que llevamos de año de un 5,20% aproximadamente, con subidas del 5,42% y del 2,67% en apenas dos días. En alguna ocasión anterior hablé del efecto anticipatorio de los mercados bursátiles, de como ejercían de termómetro de la actividad económica (un tópico para algunos).

Pues bien, después de algunas buenas noticias que han salido publicadas en prensa y de las cuales he dejado constancia en los últimos post, podría ser que hubiésemos entrado en la senda de la recuperación, en un cambio de dinámica, y que los mercados lo estén recogiendo; o también podría darse el caso de que únicamente se tratase de una conocida “anomalía” del mercado. Existe un efecto, me atrevería a llamarlo tópico pero existen estudios al respecto, que se produce en los mercados bursátiles y durante ciclos económicos, digamos, normales, es decir, sin crisis de por medio, en el que los rendimientos que se producirán (si se producen) en las bolsas en el conjunto del año se llevan a cabo durante el primer mes. Para que me entiendan, lo que subirá la bolsa durante el año, ésta se produce en el mes de enero, es lo que se conoce como el “efecto enero”; en el resto de los meses, subidas y bajadas propiciadas por los efectos de la oferta y la demanda de valores. ¿Será esto lo que está ocurriendo en las bolsas? Verán cuanto tiempo tarda en salir en los medios de comunicación la noticia sobre el buen comportamiento de la bolsa (todo sea por levantar la moral a la tropa). Por lo demás, tendremos que esperar un tiempo para obtener alguna respuesta sobre el hecho de que se esté produciendo algún cambio de tendencia. De momento, parece que las bolsas, al margen de la economía real, están de fiesta.

martes, 17 de agosto de 2010

Bolsas.

Hablaba en anteriores entradas de que las Bolsas de Valores sirven (o pretenden servir) de termómetro de la economía ¿por qué?

Parafraseando a la profesora Mónica Pedrosa, las bolsas de valores son mercados secundarios donde se compran y venden acciones y obligaciones. En estos mercados se generan los precios (cotizaciones) como consecuencia de la interacción de la oferta y la demanda.

Las bolsas cumplen tres funciones fundamentales: otorgan a la empresa una forma de financiarse; sirven de foro donde se valoran las empresas; y, suministran información sobre las expectativas generales de los inversores, lo que se refleja en sus cotizaciones.

Se da por supuesto que los precios de las acciones recogen “toda” la información conocida y relevante que puede afectar al valor de las empresas.

Supongan, por ejemplo, que el Eurostat (la oficina estadística de la Comisión Europea) publica un dato de inflación más alto de lo previsto por los mercados; automáticamente, y en pocos minutos, las bolsas se sacudirán, y posiblemente a la baja ¿por qué? Busquemos la respuesta en la macroeconomía.

Un dato alto de inflación significa un aumento de los precios de los bienes y servicios, malo para la economía real; el Banco Central Europeo en su lucha contra la inflación optará (entre otras medidas) por un incremento del tipo de interés para evitar un sobrecalentamiento de la economía. Esto significa préstamos más caros para las empresas, costes más altos, reducción de beneficios (vía incremento de costes y posiblemente reducción de ventas). Toda esta información “futura” se recoge en el valor “actual” de las acciones que cotizan en los mercados bursátiles, es decir, una tendencia a la baja de las bolsas significaría que las expectativas futuras de la economía no serían buenas. Por este motivo se considera que las bolsas se anticipan a la economía real.

Indudablemente, la información no afecta por igual a todos los sectores de la economía. Algunos saldrán beneficiados; en este caso podría ser el sector bancario.

En otra ocasión les hablaré de los mercados de futuros; éstos todavía se anticipan más que las bolsas.

sábado, 14 de agosto de 2010

Media vuelta.

Posiblemente forme parte de una de las últimas generaciones de este país que se vio en la obligación de realizar el servicio militar. Por aquel entonces, una de las frases que con mayor frecuencia se escuchaba en el periodo de instrucción era la que da título a esta entrada “media vuelta, AR!”.

Hace días escribía un post en el que relacionaba una serie de buenas noticias económicas que habían salido publicadas en los distintos medios de comunicación. Al parecer, los mercados respondían favorablemente a lo que simulaba ser un "cambio de rumbo"; las bolsas subían (un 25 por ciento el IBEX35 en sólo dos meses), la prima de riesgo del bono español descendía respecto al bono alemán, los resultados empresariales sorprendían de manera positiva, etc.

Pero no; no estábamos viendo el inicio de un período nuevamente expansivo, no se han solucionado todos los problemas de la noche a la mañana. Las bolsas estaban reflejando (anticipando) los resultados que se iban a publicar correspondientes a los seis primeros meses del año (ya comenté que las bolsas sirven de termómetro y se utilizan como indicadores de la tendencia de la economía). Una vez publicados los datos ¿Qué sucede? Pues los mercados solo ven incertidumbre en el futuro, las perspectivas de crecimiento ya no están tan claras y eso se refleja nuevamente en las turbulencias que vuelven a sacudir las economías. Los Stress Test ya no sirven, la deuda española (y la de otros países fuertemente endeudados) vuelve a ver como sube su prima de riesgo, las bolsas bajan, …

Más de lo mismo. Nos encontramos en un parque de atracciones y hemos subido a una montaña rusa (ayer malas perspectivas, hoy buenos y sorprendentes resultados, mañana incertidumbre).

Mi pronóstico: para la economía real, años difíciles; para la economía financiera, nunca mejor, cuanta más incertidumbre más volatilidad en las bolsas y, ya saben, a río revuelto, ganancia de especuladores.